miércoles, 29 de septiembre de 2010

 

 

                                                                                                                                                        

Alejandría, año 132 a.C. El reinado de Tolomeo VIII se tambalea a causa de la lucha de poder contra su esposa Cleopatra II. En este caldeado ambiente, griegos, judíos y egipcios se culpabilizan, unos a otros, de la oleada de horrendos crímenes que sacuden la afamada urbe.

Ante los infructuosos intentos por atrapar al asesino, Nicomedes, el gran bibliotecario, hace llamar al insigne investigador griego Aristarco de Alejandría, quien viajará desde su residencia en la isla de Samos, para sumergirse en el mundo exorbitante de una ciudad, que rápidamente mostrará la belleza y la fealdad tras su máscara. Porque lugares tan hermosos como el Gran Faro, la Gran Biblioteca, el Museion o la Gran Necrópolis, también pueden ser trampas mortales para los incautos.

Siguiendo la pista de los asesinatos, Aristarco y su gran amigo Graco, pronto comprobarán que se enfrentan a un despiadado criminal, cuyos movimientos parecen obedecer a un extraño y macabro ritual. La oportuna intervención de Enogad, un druida de lalejana Britania, les será de gran valor en sus pesquisas, mientras se sumergenen una oscura trama, donde la ciencia alquimista y las intrigas políticas jugarán un peligroso papel.

 

Siguiendo con los patrones establecidos en el primer libro, en esta novela he analizado el origen de otro icono del terror: la licantropía. En la búsqueda de sus orígenes, elementos como la alquimia proporcionan una visión novedosa, dentro de un entorno sumamente atrayente. De nuevo llama mi atención aquello que portamos los seres humanos: esa mezcla de ángeles y demonios, de hombre y de bestia. Muchos lectores quizás no aprecien el motivo, y tan sólo vean al ser deforme y su enfermedad, sin más consideraciones que las propias, ajustadas al relato. Pero, mi interés, almargen de la intriga, es mostrar los motivos que mueven nuestros actos; a menudo, oscuros como la noche. Es dentro de la introspección y la gran dosis defilosofía existencialista, donde la novela gana sus enteros, junto al trepidante ritmo que impone este concienzudo thriller histórico.

 

De ella han dicho:

“La novela, bien armada, culta, filosófica, es algo discursiva pero trepidante; si bien escierto que esta novela goza del mayor grado de verosimilitud en conjunto detodas las que quien escribe lleva evaluadas.

No soy ningún experto en la Antigüedad, pero la descripción de la época, los lugares y costumbres me parece portentosa, por mucho que el autor pueda haber aportado motivadas invenciones, como se lo parecerá a todo aquél de mi condición que lea la novela. De todos modos, si el autor no disponía ya de tales conocimientos por cuestiones académicas, ha debido de realizar un trabajo de documentación ímprobo por el se le ha defelicitar. Las imágenes que evoca nos asaltan fácilmente, creemos que Samos yAlejandría eran tal como nos dice y, por ello, la novela inspira verdad.

La innovación de trasladar las pesquisas detectivescas de este tipo a otros periodos históricos le corresponde a Eco, pero repetir la fórmula no le quita dignidad a una novela si es de buena factura. 

La fascinaciónpor el intelecto privilegiado de un detective y el uso de tal cualidad otorga un considerable deleite a una historia de estas características. Conforme se desarrolla, y sobre todo cuando los héroes marchan bajo Alejandría con la bestia acechándoles, recordamos obras como El ídolo perdido y El relicario, de Douglas Preston y Lincoln Child, que acostumbro a recomendar como ejemplo de narración correcta, funcional y efectiva.

Por otra parte, los tramos de introspección de "La sonrisa del chacal" son los más irreprochables en cuanto al equilibrio entre sencillez y variedad léxica.

Debo decir que la trama de la presente novela, intrigante y muy bien hilvanada, ha conseguido interesar a este humilde evaluador, cosa que no suele ocurrir, y como el esfuerzo del novelista y su percepción clara e indiscutible de cómo es el género narrativo y qué es lo que quierecontar —aún siendo una exigencia literaria obvia, no hay que caer en el error de pensar que es una virtud generalizada; quien escribe, por su experiencia, da fe de que no es así—, es otro motivo por el que considero que merece lapena pulirla al máximo, para que la novela se distinga por encima de la media más de lo que ya lo hace".

-Comité de Lectura de la AEN-

"Sin duda, el texto cuenta una apasionante aventura en la que fluye la imaginación del autor. De esta forma, la novela cuenta con conseguidas descripciones y un rico vocabulario, hecho que será bien recibido por los lectores, que se sumergirán en el gran periplo de los protagonistas.

El interés comienza a aparecer desde el pricipio, con el extraño personaje que asesina a dos hombres en el callejón.

Hay que destacar la buena ambientación que se registra en el texto, así como la recreación histórica, que consigue transportar al lector a la época y hacer creíbles los hechos que suceden.

En relación al argumento, señalar que la historia da un giro bastante inesperado, pues la obra llega a convertirse en una novela de detectives al más puro estilo de Sherlock Holmes, pero ambientada en una época en la que estamos poco a costumbrados a vivir este tipo de historias Todo ello será con la entrada en escena de Aristarco y Graco, que comenzarán dicha investigación siguiendo el rastro de los asesinatos y ganándose con ello el interés del lector, que irá descubriendo los detalles poco a poco en compañía de los protagonistas. A partir de entonces, con la emboscada realizada al asesino, el juicio de Graco y el nuevo giro que introduce Cleopatra en la historia, se da una nueva vuelta a la trama. También hay que señalar el juego que realiza el autor con las sospechas que apuntan a que el asesino puede ser un licántropo".

-Mundos Épicos Grupo Editorial-

 


Tags: novela gótica

Publicado por jrsalesworld @ 14:54
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